El derecho de preferencia (right of first refusal - ROFR) otorga a la empresa y/o inversores existentes oportunidad de comprar acciones que un accionista desea vender antes de que pueda venderlas a tercero. Protege composición accionarial y previene entrada de accionistas indeseables. Los ROFR son estándar en acuerdos de accionistas de startups.
El mecanismo funciona así: accionista vendedor recibe oferta de tercero para comprar sus acciones, accionista notifica a empresa y otros accionistas con ROFR sobre términos de oferta (precio, condiciones), los tenedores de ROFR tienen período específico (típicamente 15-30 días) para ejercer derecho de comprar en mismos términos, si ejercen, compran las acciones en lugar del tercero, si no ejercen, accionista puede vender a tercero en términos no mejores que los ofrecidos a ROFR holders. Si términos mejoran, proceso de ROFR debe repetirse.
La prioridad de ejercicio típicamente es: primero la empresa puede comprar para retirar acciones, luego inversores pro-rata según participación actual, finalmente otros accionistas. Las excepciones comunes al ROFR incluyen: transferencias a afiliados o entidades controladas por accionista (permitidas sin ROFR), transferencias testamentarias a herederos, y transferencias en IPO. El ROFR puede combinarse con derecho de co-venta (tag-along) y arrastre (drag-along).
El ROFR beneficia a: empresa manteniendo control sobre quién es accionista, inversores existentes evitando dilución efectiva y manteniendo porcentaje de propiedad al tener opción de comprar acciones en venta, y accionistas existentes protegiendo composición del cap table. Sin embargo, ROFR puede reducir liquidez para accionistas minoritarios al dificultar encontrar compradores (terceros son reacios a negociar sabiendo que ROFR holders pueden intervenir). Balancear protección de empresa/inversores con liquidez de accionistas minoritarios requiere cuidadosa estructuración. Los períodos de ejercicio cortos y procedimientos claros de notificación son esenciales para evitar disputas.