Las declaraciones y garantías (representations & warranties) permiten que el comprador confíe en la información proporcionada por el vendedor. Este asegura que:
es titular legítimo de las acciones;
la sociedad cumple la normativa aplicable;
los estados financieros son veraces;
no existen litigios ocultos;
no hay deudas o contingencias no reveladas.
Si alguna declaración resulta falsa, el comprador puede reclamar indemnización según lo pactado. La amplitud de estas cláusulas suele depender de los resultados de la due diligence.