La Ley de Protección del Consumidor (Tüketici Koruma Kanunu, No. 6502) ofrece protecciones significativas para los compradores de bienes inmuebles en Turquía, especialmente en transacciones con desarrolladores inmobiliarios. Los consumidores tienen derecho a recibir información clara y completa sobre la propiedad antes de la compra, incluyendo detalles sobre licencias de construcción, planos aprobados, y el estado legal de la propiedad.
Uno de los aspectos más importantes es el derecho de retracto, que permite a los compradores cancelar un contrato de compra dentro de un plazo específico sin penalización. Además, el Artículo 23 de la Ley de Protección del Consumidor establece garantías contra defectos ocultos, obligando a los vendedores a reparar o compensar al comprador si se descubren defectos significativos después de la compra.
En caso de disputas, los consumidores pueden presentar quejas ante los Comités de Arbitraje del Consumidor (Tüketici Hakem Heyetleri), que ofrecen un mecanismo de resolución de conflictos rápido y menos costoso que los tribunales ordinarios. Es fundamental que los compradores revisen cuidadosamente todos los documentos y, si es posible, consulten con un abogado especializado antes de finalizar la compra.