El consentimiento explícito (açık rıza) es uno de los fundamentos legales más importantes para el procesamiento de datos personales según el KVKK. A diferencia del consentimiento tácito, el consentimiento explícito debe ser informado, específico y libremente otorgado. El artículo 3 del KVKK define el consentimiento explícito como aquel relacionado con un asunto específico, basado en información y expresado libremente.
Para que el consentimiento sea válido, el titular debe ser informado sobre: la identidad del controlador de datos, el propósito del procesamiento, los destinatarios de los datos, los métodos de recopilación, y la base legal. El consentimiento debe ser activo, no pudiendo presumirse del silencio o inacción. Las casillas premarcadas en formularios online no constituyen consentimiento válido.
El KVKK permite revocar el consentimiento en cualquier momento. Sin embargo, el controlador puede negarse si existen obligaciones legales o contractuales que justifiquen el procesamiento continuado. Las empresas deben mantener registros que demuestren la obtención del consentimiento.